Aunque ambas provincias comparten la formación geológica de Vaca Muerta, Neuquén concentra la mayor producción y recibe la mayoría de las regalías. Río Negro, con una superficie menor, accede solo al 5% de los beneficios, reflejando una desigualdad territorial en la distribución.
La formación de Vaca Muerta se extiende por varias provincias del sur argentino, pero es Neuquén la que concentra casi toda la actividad productiva. Con infraestructura consolidada, más pozos activos y mayores inversiones, la provincia lidera tanto en extracción como en ingresos por regalías.
En contraste, Río Negro participa con una superficie mucho menor y recibe apenas el 5% de las regalías generadas por la explotación. Aunque forma parte de la misma cuenca, su desarrollo energético ha sido limitado, lo que refleja una desigualdad marcada en la distribución de los beneficios.
Esta diferencia también tiene implicancias económicas y políticas. Mientras Neuquén fortalece sus cuentas fiscales gracias a los ingresos del petróleo y el gas, Río Negro reclama mayor participación en las decisiones estratégicas del sector, buscando equilibrar una relación que hoy parece despareja.

