El gobernador neuquino impulsó una política de transparencia con la revisión de contratos, el despido de ñoquis y la expulsión de empleados con inasistencias injustificadas o causas judiciales “sea quien sea”.
Con una fuerte impronta en la transparencia y el orden administrativo, el gobernador Rolo Figueroa avanza en una reestructuración profunda del Estado provincial. La revisión de contratos, el control de asistencia y la eliminación de cargos improductivos marcan el rumbo de su gestión.
En el marco de una política de “tolerancia cero”, ya se concretaron varios despidos de empleados públicos por faltas graves, incluyendo ausencias injustificadas y uso de documentación falsa. Figueroa remarcó que las sanciones se aplican “sea quien sea”, sin importar jerarquías ni filiaciones políticas.
El objetivo, según explican desde el Ejecutivo, es construir un Estado más eficiente, que responda a las necesidades reales de la ciudadanía y termine con las prácticas que degradan la función pública. La depuración del personal ocioso busca además optimizar el uso de los recursos fiscales.
Estas medidas han generado apoyos y resistencias, pero reflejan una decisión política clara: erradicar los privilegios históricos en la administración y sentar las bases de una gestión austera, transparente y enfocada en el trabajo real y medible.
Fuente: https://www.diariamenteneuquen.com.ar/noticias/2025/06/22/20374-el-que-las-hace-las-paga-en-neuquen

