El gobernador Rolando Figueroa ordenó el despido de un operario del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) tras comprobarse cinco meses de ausencia sin justificar. El caso se suma a una serie de medidas contra la indisciplina laboral en el Estado, en el marco de la política de orden y control impulsada por el gobierno provincial.

El Gobierno neuquino avanzó con la desvinculación de un operario del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) luego de que se constatara su ausencia injustificada durante cinco meses consecutivos. La medida fue impulsada directamente por el gobernador Rolando Figueroa como parte de una política de control sobre el funcionamiento del Estado y la erradicación de irregularidades dentro de la administración pública.

Desde el Ejecutivo señalaron que la decisión responde a una línea clara: recuperar el valor del compromiso laboral en los organismos estatales y poner fin a las conductas que perjudiquen el servicio y el buen uso de los recursos públicos. En este caso puntual, se trató de una inasistencia prolongada que no fue justificada por el agente, motivo por el cual se resolvió su desvinculación definitiva.

Este no es un hecho aislado. En los últimos meses, el gobierno provincial viene auditando distintas áreas y tomando medidas similares frente a situaciones de abandono de tareas o incumplimiento reiterado. Con este enfoque, Figueroa busca dar señales claras hacia adentro y hacia afuera: no habrá margen para la ineficiencia ni para los llamados “ñoquis” en el Estado neuquino.