Con una inversión de 30.000 millones de dólares, la provincia avanza en la construcción de infraestructura clave para la exportación de gas licuado, consolidándose como un polo energético estratégico en América Latina, con resultados previstos para dentro de diez años.
El proyecto recibió un fuerte respaldo institucional tras la audiencia pública realizada en diciembre en San Antonio Este, donde se escucharon aportes técnicos, ambientales y sociales. “Esta audiencia pública fue un ejercicio democrático que permitirá tomar decisiones informadas y garantizar la protección del ambiente. El rol del Estado en este proceso es clave para garantizar un desarrollo sostenible”, sostuvo Judith Jiménez, secretaria de Ambiente y Cambio Climático.
Actualmente, el Estudio de Impacto Ambiental presentado por Southern Energy —operadora local del proyecto— se encuentra bajo evaluación por parte del organismo provincial, con una resolución esperada para el primer trimestre de 2025. “Estamos comprometidos en asegurar que este proyecto se desarrolle con las máximas garantías ambientales”, añadió Jiménez.
Con estas acciones, Río Negro no solo fortalece su papel dentro del sistema energético argentino, sino que se proyecta como uno de los polos de exportación de GNL más relevantes de América Latina, articulando inversión, desarrollo y sostenibilidad.

