En la ciudad de Allen la empresa Coripa SA toma un rol protagónico con la conducción del crudo para una contención segura. Estos reservorios serán implementados en un plazo estimado de 10 años, cuentan con geomembrana de polietileno de alta densidad (PEAD) de 1,5 mm de espesor.
En el marco del megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la ciudad de Allen se posiciona como un punto estratégico para el desarrollo de infraestructura clave en la cadena de transporte del crudo. La empresa Coripa SA lidera las tareas de impermeabilización de los reservorios con geomembranas de polietileno de alta densidad (PEAD), una solución técnica que garantiza la seguridad y durabilidad de los depósitos. Estas obras, planificadas para ejecutarse a lo largo de los próximos diez años, apuntan a consolidar una solución sostenible y de largo plazo para el almacenamiento seguro del shale oil.
El proyecto VMOS contempla una extensión de 437 kilómetros desde la Cuenca Neuquina hasta Punta Colorada, en la costa atlántica de Río Negro. Esta traza no solo habilita un nuevo canal de exportación para el petróleo no convencional, sino que también incluye la instalación de infraestructura de almacenamiento en distintos puntos estratégicos. La magnitud de esta iniciativa y su diseño integral evidencian una apuesta a largo plazo por una matriz energética más eficiente y con proyección internacional.
En el extremo final del oleoducto, cerca de Sierra Grande, se construye una terminal marítima de exportación acompañada por un parque de almacenamiento de gran escala. La empresa estadounidense CB&I, especializada en soluciones EPC para la industria energética, fue seleccionada para levantar seis tanques con capacidad total de 4 millones de barriles. La obra, que comenzará en 2025 y finalizará hacia fines de 2026, forma parte de una estrategia que mira más allá del corto plazo y busca dotar al país de infraestructura exportadora sólida y perdurable.

