Argentina retiró a su personal diplomático de Teherán por riesgo de ataque israelí. La decisión se tomó en coordinación con otras naciones latinoamericanas. Javier Milei expresó su apoyo explícito a Israel y reforzó la alianza bilateral.
El gobierno argentino ordenó la evacuación de su embajada en Irán ante el riesgo inminente de un ataque militar por parte de Israel. La medida afecta especialmente a la sede diplomática en Teherán, donde el personal fue reubicado de forma preventiva en Azerbaiyán. Esta decisión se enmarca en el aumento sostenido de las tensiones entre ambas potencias del Medio Oriente.
Otras naciones latinoamericanas como Brasil, Chile, México, Uruguay y Bolivia también han retirado a sus diplomáticos del país persa. La salida coordinada refleja la preocupación compartida ante una posible escalada del conflicto que, según fuentes internacionales, podría desembocar en un enfrentamiento directo de consecuencias imprevisibles.
En el plano internacional, una publicación reciente del expresidente estadounidense Donald Trump en la red Truth Social encendió aún más la alarma global. En ella, Trump advirtió sobre la amenaza nuclear iraní y llamó a evacuar Teherán inmediatamente. El mensaje fue interpretado como un catalizador más en la ya frágil estabilidad regional.
Javier Milei, en tanto, se comunicó de forma directa con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien expresó su respaldo frente a la ofensiva contra Irán. Esta postura refuerza la alineación política del gobierno argentino con Israel, en un momento donde los bloques de apoyo comienzan a definirse con claridad ante la posible expansión del conflicto.

