El gobernador neuquino participó de las 12° edición de las Jornadas de Energía, en donde reclamó nuevamente mayor equidad en la distribución de los recursos que genera la provincia. Denunció “una provincia que no hace absolutamente nada, se lleva parte de nuestros tributos”. Además reforzó la idea de que Vaca Muerta es un proyecto que trasciende límites provinciales y debe consolidarse como motor de crecimiento federal.
Durante la 12° edición de las Jornadas de Energía, se volvió a poner en el centro del debate la necesidad de una distribución más justa de los recursos que genera Neuquén. Desde la provincia se reclamó que, a pesar de ser una de las regiones productoras más importantes del país, gran parte de los tributos que se generan en el territorio no se reinvierten adecuadamente en la región. La crítica apuntó hacia otras provincias que no contribuyen con aportes propios y se benefician de esos recursos sin aportar a su desarrollo.
En ese marco, se destacó que Vaca Muerta no es solo un proyecto provincial, sino un motor estratégico para el crecimiento económico y social a nivel nacional. La importancia de consolidar esta megaestructura productiva fue subrayada como una cuestión de interés federal, que debe trascender las diferencias políticas y territoriales para convertirse en un eje de desarrollo inclusivo y sostenido para todo el país.
La visión compartida durante las jornadas reforzó la idea de que Neuquén y las demás provincias involucradas en Vaca Muerta son socios estratégicos con objetivos comunes, aunque diferentes enfoques. Por eso, la equidad en la distribución de recursos y la colaboración interprovincial son condiciones fundamentales para garantizar el éxito y la sustentabilidad de uno de los principales polos energéticos de la Argentina.

