El creador de Los Simpson y Futurama definió su estilo como alejado de la sátira política directa, ya que —según él— “pasa de moda muy rápido”. Prefiere un humor que resista el paso del tiempo y critique al ser humano sin alinearse con ideologías.
En una reciente entrevista, Matt Groening fue tajante: “No hacemos humor político porque pasa de moda muy rápido”. Desde su perspectiva, la verdadera fuerza de la comedia reside en explorar las contradicciones humanas y las locuras cotidianas, no en apuntar a debates del momento, que pierden vigencia en semanas o incluso días.
El perfil del humor de Groening —visible tanto en Los Simpson como en Futurama— se caracteriza por tocar temas universales: la familia disfuncional, la tecnología que falla, la burocracia absurda. Para él, el humor “precisa estar libre para decir cualquier cosa, pero también exige estar preparado para la crítica”. Así, su mensaje combina libertad creativa con responsabilidad hacia el público.
Sobre la inteligencia artificial, Groening mantiene una postura cauta. Si bien la considera una herramienta útil, cree que “los chistes se le resisten” a las máquinas y destaca que el humor auténtico necesita ese componente humano que no se puede replicar.
En redes sociales, sus declaraciones resonaron con quienes sienten cierta saturación del humor político. Algunos comentarios señalan que, más que provocar reflexión, muchas veces se convierte en propaganda disfrazada de risa, y celebran que Los Simpson hayan sabido mantenerse vigentes evitando tomar partido.
A sus 70 años, con más de 760 episodios de Los Simpson y más de 150 de Futurama, Groening asegura que todavía le apasiona “contar historias, hacer bromas y hacer reír a la gente”. Y lo sigue haciendo sin necesidad de subirse a ninguna agenda política, confiando en que el humor humano, cuando es honesto, no necesita fecha de vencimiento.

