La expansión de Vaca Muerta ha consolidado a Neuquén como el principal polo de producción hidrocarburífera del país, atrayendo inversiones y generando un volumen de regalías que impulsa su desarrollo económico. En contraste, Río Negro ocupa un rol más complementario, centrado en funciones logísticas, territoriales y de infraestructura para la exportación, lo que evidencia una gran diferencia en la distribución de beneficios dentro de la misma cuenca geológica.

El crecimiento sostenido de la producción neuquina, acompañado de obras de infraestructura estratégicas y un flujo constante de capitales, ha posicionado a la provincia como el corazón energético de Argentina. Esta ventaja competitiva no solo ha fortalecido su matriz productiva, sino que también ha transformado su perfil fiscal y social, consolidando un modelo de desarrollo basado en los hidrocarburos no convencionales.

Por su parte, Río Negro, si bien cuenta con producción propia, mantiene niveles mucho más bajos y un peso relativo menor en el esquema de Vaca Muerta. Su contribución se enfoca en la provisión de tierras clave para oleoductos y en el soporte portuario para la exportación del crudo. Este rol, aunque estratégico, plantea el desafío de no quedar relegada a una función meramente auxiliar. Frente a esta realidad, resulta imprescindible avanzar en una planificación energética regional más equilibrada, que permita a Río Negro potenciar sus ventajas y participar de manera más activa en la generación de valor agregado dentro del sector.

Además, esta disparidad entre Neuquén y Río Negro subraya la importancia de promover políticas públicas que fomenten una mayor integración y cooperación regional. Impulsar proyectos conjuntos, fortalecer el desarrollo de capacidades locales y diversificar la matriz productiva puede ser clave para que Río Negro logre maximizar los beneficios derivados de su posición estratégica. Así, la provincia no solo apoyaría la cadena productiva hidrocarburífera, sino que también avanzaría hacia un desarrollo económico más equilibrado y sostenible en el largo plazo.