El gobernador neuquino sigue firme con su política de control y despidos a trabajadores estatales indisciplinados. En esta ocasión, firmó el decreto de despido de un médico que, sin aviso previo, dejó de presentarse a trabajar y se supo que había viajado primero a Chile y luego a Estados Unidos. 

El gobernador neuquino, Rolando Figueroa, reafirmó su política de “tolerancia cero” contra la indisciplina en el Estado al firmar el decreto que destituye a un médico provincial que permaneció cinco meses sin presentarse a su puesto de trabajo. El profesional no sólo abandonó sus tareas sin aviso, sino que se comprobó que durante ese período viajó primero a Chile y luego se fue a Estados Unidos, sin notificar su ausencia ni gestionar licencia alguna.

La medida, impulsada tras un sumario del Ministerio de Salud, se enmarca en una depuración más amplia del personal estatal que no cumpla sus obligaciones. Figueroa sostiene que estas acciones no apuntan a “ajustar” el empleo público, sino a garantizar el buen funcionamiento de los servicios esenciales. Con este caso, ya son decenas los trabajadores que fueron despedidos por presentismo irregular, falsificación de documentos médicos o delitos administrativos.

El mandatario provincial destacó que imponer consecuencias claras ante el abandono de cargo es clave para fortalecer la responsabilidad institucional. El caso concreto del médico, que no se presentó por largos meses mientras vivía en el exterior, se posiciona como un ejemplo del cumplimiento estricto de los deberes estatales: “si no trabajás, no cobrás”, enfatizó, consolidando la línea rigurosa de su gestión.