Una exposición homenaje recorre la etapa clave del maestro de la Nueva Figuración, con obras que desafiaron los límites del arte moderno y marcaron una revolución estética en la Argentina.
El Malba presenta una muestra en homenaje a Luis Felipe “Yuyo” Noé, fallecido este año a los 92, figura central de la pintura argentina del siglo XX. La exposición, que se podrá visitar entre el 11 de junio y el 29 de septiembre, reúne cinco piezas emblemáticas creadas entre 1962 y 1965, periodo en que el artista rompió con la unidad pictórica y sentó las bases de su célebre “estética del caos”.
Estas obras forman parte del movimiento de la Nueva Figuración, que Noé impulsó junto a Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. Juntos buscaron trascender la dicotomía entre abstracción y figuración, integrando materiales no convencionales, técnicas disruptivas y una mirada crítica sobre la sociedad contemporánea.
Noé no sólo innovó con su obra visual: también pensó el arte desde la palabra. En su libro Antiestética, definió el caos como una herramienta expresiva, capaz de reflejar las tensiones del mundo moderno. Su trabajo visual y teórico lo convirtió en un referente intelectual que dialogó con la política, la filosofía y la historia.
El artista dejó una marca profunda con más de cien exposiciones individuales, representaciones internacionales y una intensa producción literaria. La muestra en el Malba funciona así como una doble invitación: a redescubrir su legado y a pensar el arte como una forma activa de habitar el presente.

