Luego de un 2024 excepcional para el sector cebollero en Río Negro, las expectativas para esta campaña eran altas. El año pasado, por primera vez, la cebolla superó en volumen de exportación a la histórica manzana, con Brasil como destino casi exclusivo: el 99% de las ventas externas se dirigieron allí. La causa fue una baja en la producción brasileña por problemas climáticos, lo que impulsó la demanda de la cebolla rionegrina y permitió comercializarla a precios favorables.

Impulsados por ese éxito, los productores apostaron fuerte en 2025. Según la Secretaría de Agricultura provincial, se implantaron 7.950 hectáreas, un 18,4% más que en la campaña anterior y más del doble del promedio histórico. Sin embargo, esa apuesta hoy enfrenta un duro revés: el mercado brasileño se encuentra saturado, lo que ha generado una sobreoferta que complica seriamente las ventas.

Entre enero y mayo de este año, se exportaron 27.312 toneladas de cebolla desde Río Negro, de las cuales el 98% fue a Brasil. A primera vista, la cifra podría parecer alentadora, pero en comparación con el mismo período de 2024, representa una caída del 47%. El contraste es drástico y evidencia un escenario preocupante para el sector, que se enfrenta a una temporada mucho más limitada de lo esperado.

La consecuencia directa es que miles de toneladas podrían quedar sin cosechar y abandonadas en el campo, con pérdidas económicas considerables. “Es una temporada magra”, admitió un consultor privado, reflejando el sentir de un sector que pasó rápidamente de la euforia al desconcierto. El futuro inmediato dependerá, en gran medida, de la evolución del mercado brasileño y de la capacidad del sector para encontrar nuevos destinos de exportación.