De cara a las elecciones legislativas en octubre todo indica a que habrá un escenario muy parejo entre el partido del gobernador Alberto Weretilneck y La Libertad Avanza. Bancas claves están en disputa tanto en Cámara de Diputados como en el Senado, por lo que la elección podría definir el rumbo político de la provincia.
Río Negro se encamina a unas elecciones legislativas reñidas en octubre, con encuestas que anticipan un virtual empate entre Juntos Somos Río Negro (JSRN), el partido del gobernador Alberto Weretilneck, y La Libertad Avanza (LLA), fuerza que ha ganado terreno en los últimos años. El escenario es de alta incertidumbre y podría marcar un cambio en el equilibrio político de la provincia.
El panorama electoral refleja una sociedad dividida entre quienes respaldan el modelo provincial de Weretilneck, con foco en la gobernabilidad y la gestión, y quienes se sienten atraídos por el discurso disruptivo de LLA, que impulsa una agenda más liberal y crítica del Estado. Ambos espacios competirán por bancas clave tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, lo que eleva la tensión política.
Desde JSRN confían en que su estructura territorial, sumada a los resultados de gestión —como el avance en obras públicas, el control del gasto y el impulso al GNL—, les permitirá retener apoyo en los distritos clave. En contrapartida, LLA busca capitalizar el descontento de una parte del electorado, especialmente en las ciudades más grandes y entre sectores jóvenes.
La elección no solo definirá los representantes provinciales en el Congreso, sino que también puede condicionar la gobernabilidad futura en Río Negro. Si el oficialismo no logra consolidar su presencia legislativa, podría enfrentar mayores dificultades para avanzar con proyectos estratégicos y sostener su agenda de gobierno.
En este contexto, los próximos meses serán decisivos. Tanto JSRN como LLA intensificarán su campaña con el objetivo de captar a los indecisos y consolidar su base electoral. La paridad en las encuestas presagia una contienda intensa, donde cada voto puede definir el rumbo político y económico de la provincia en los años venideros.

