La bailarina argentina, única en alcanzar el título de étoile en la institución, recibió una emotiva despedida en el Palacio Garnier.

La reconocida bailarina argentina Ludmila Pagliero se despidió de la Ópera de París con una función memorable en el emblemático Palacio Garnier. Pagliero, quien ostenta el prestigioso título de étoile, el más alto rango dentro del ballet de la institución, es la única argentina en haber alcanzado esta distinción.

Durante su despedida, la artista recibió una ovación de casi media hora, en la que el público la homenajeó con flores y papelitos, en presencia de colegas, familiares y admiradores. 

La trayectoria de Pagliero en la Ópera de París ha sido destacada por su talento y dedicación, convirtiéndose en un referente del ballet a nivel internacional.

Su partida marca el cierre de una etapa significativa en su carrera, dejando un legado que inspira a futuras generaciones de bailarines.

La comunidad artística y el público en general celebraron su contribución al mundo de la danza, reconociendo su impacto y excelencia en el escenario.