La provincia debe aprovechar las recientes inversiones y recursos que se han generado, pero los especialistas advierten que los beneficios se verán recién en la próxima década.
Río Negro se encuentra en una etapa clave de planificación con la mirada puesta en el año 2035. Con un enfoque estratégico, la provincia apunta a consolidar un modelo de desarrollo sostenible que aproveche las recientes inversiones en infraestructura, energía y tecnología, con el objetivo de generar crecimiento económico y bienestar a largo plazo.
Desde el Gobierno provincial señalan que estas acciones forman parte de un proyecto de transformación profunda, aunque advierten que los resultados no serán inmediatos. Especialistas consultados coinciden en que los verdaderos beneficios de estas políticas comenzarán a percibirse hacia la próxima década, cuando se consoliden los cambios estructurales y la modernización productiva.

