La política cambiaria del gobierno nacional, sumada a la inflación y la devaluación, licuó los ingresos provinciales y puso en riesgo la expansión de la actividad. Mientras Javier Milei prioriza la rentabilidad empresarial, el gobernador Rolando Figueroa reclama que parte de esa riqueza quede en la provincia para mejorar la calidad de vida de los neuquinos.

Esto no solo afecta directamente a las arcas provinciales, sino que también pone en riesgo el desarrollo sostenido de Vaca Muerta, la principal fuente de riqueza de la región. Mientras los recursos naturales se explotan a gran escala, el gobierno nacional parece mirar únicamente los beneficios económicos, dejando de lado las necesidades de quienes habitan el territorio.

El gobernador Rolando Figueroa ha manifestado su preocupación por la falta de federalismo en la distribución de esa riqueza. En reiteradas oportunidades, sostuvo que la provincia merece recibir una mayor parte de los beneficios que genera, para poder traducirlos en mejoras reales para su población. En ese sentido, remarcó que “es necesario cambiar el paradigma y construir un país verdaderamente federal”, donde no se vea a las provincias como “invitadas” a la mesa de decisiones.

Desde la mirada del mandatario provincial, resulta indispensable que los neuquinos vean reflejada en su vida cotidiana la riqueza que producen. “No podemos permitir que Vaca Muerta solo beneficie a los números macroeconómicos del país y no a la gente que vive donde se produce el recurso”, enfatizó. La postura de Figueroa cobra fuerza ante un contexto en el que la inflación sigue escalando y la calidad de vida de los ciudadanos se deteriora.

Además, el gobernador cuestionó el trato que recibe Neuquén por parte del Ejecutivo nacional, al que acusó de mantener una visión extractivista y centralista. La falta de respuestas concretas por parte de la administración de Javier Milei, que continúa priorizando la rentabilidad empresarial por sobre los derechos provinciales, alimenta el malestar de las autoridades neuquinas. Figueroa insistió en la necesidad de tener un diálogo real con Nación que permita revertir esta situación.

En definitiva, la disputa por los recursos de Vaca Muerta trasciende lo económico: se trata también de una lucha por el reconocimiento político y la dignidad de una provincia que no quiere ser vista sólo como un yacimiento. Mientras el gobierno nacional se enfoca en los dólares que produce el subsuelo neuquino, desde la provincia reclaman que esos pozos también sirvan para garantizar derechos y mejorar la vida de su gente.

Fuente: https://www.agencianova.com/nota.asp?n=2025_4_8&id=151008&id_tiponota=10