El gobernador neuquino refuerza la autonomía de la provincia, enfocándose en consolidar una relación con el Gobierno Nacional que le permita solicitar “lo que corresponde y acordar lo beneficioso a los intereses de su provincia”.
Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén, ha tomado la decisión de no confrontar directamente con la Casa Rosada, manteniendo un diálogo constructivo con el Gobierno de Javier Milei en beneficio de la provincia. Su enfoque se basa en fortalecer la gestión local, utilizando como base el sentimiento provincialista de «neuquinidad». Con esta postura, busca no solo consolidar su liderazgo en la provincia, sino también generar una propuesta de gestión que responda a las necesidades y características específicas de Neuquén.
Figueroa ha logrado avanzar en un proceso de blindaje político que le permita seguir fortaleciendo su gestión. En este sentido, ha reforzado los acuerdos con diversos sectores políticos y económicos de la región, especialmente con la industria petrolera de Vaca Muerta, fuente clave de recursos para la provincia.
Es por esto, que no se suma al grupo “anti Milei” de Pesatti, priorizando solo a la provincia de Neuquén y sus necesidades, con un diálogo acorde con nación que le permita seguir esta línea.

