El adolescente Thomas Octavo se contagió una enfermedad y el malestar lo llevó a atenderse en una clínica de Bariloche, donde estaba de viaje de egresados con sus compañeros. Falleció luego de volver a San Justo.
Volvió en mal estado a San Justo (de donde era) y su malestar se agravó. Finalmente murió el 25 de octubre de 2023 por una “neumonía séptica bilateral”, víctima de graves omisiones de la empresa que lo trajo y el personal médico que lo vio.
Su familia llevó el caso a la justicia, primero en Buenos Aires, donde dispusieron la competencia de los tribunales de Bariloche, el 23 de noviembre comenzó la investigación preliminar en manos del juez Juan Pablo Laurence, y avanzó a otras dos jurisdicciones.
El juez dispuso primero un plazo de seis meses para la compleja investigación por “homicidio culposo”, identificar a los responsables, reunir pruebas y hacer pericias en varias circunscripciones de todo el país.
Este miércoles Laurence avaló un pedido de la fiscalía y la querella y aprobó una prórroga en la investigación, extendiéndola hasta el 8 de abril del año que viene.
Repasó la “cadena de infracciones al deber de cuidado y omisiones” que llevaron a la muerte de Octavo, la “multiplicidad personas que intervinieron”, y fundamentó la prórroga en los testimonios que aún falta recabar, además de otras medidas relevantes de la investigación.

