Tras el fallecimiento del diputado por Tierra del Fuego Héctor “Tito” Stefani, el PRO perderá un voto clave en la cámara baja y le sumará una complicación más al poroteo del oficialismo, que tuvo al partido amarillo como socio estratégico para salvar dos vetos en el Congreso.

Stefani falleció este sábado a los 64 años, según confirmó su entorno a través de las redes sociales. El legislador, oriundo de Tierra del Fuego, padecía un cáncer de piel y estaba internado, lo que le impidió participar en la última votación sobre el veto al financiamiento universitario en el Congreso la semana pasada.

Garramuño es el vicepresidente de Somos Fueguinos, el partido provincial que conduce Liliana “Chispita” Fadul y que se para como oposición frontal al gobierno de Gustavo Melella. De perfil claramente anti-K, antes fue concejal del Movimiento Popular Fueguino (MoPoF), el tradicional partido de la provincia que en las elecciones legislativas de 2021 formó parte de la alianza Juntos por el Cambio. La boleta en aquella instancia la lideró Stefani. Sin embargo, Garramuño nunca integró las filas amarillas.

Garramuño fue candidato a viceintendente de Ushuaia en las elecciones de 2023 por Somos Fueguinos, la fuerza que sigue integrando. Si bien el partido no se muestra alineado con tendencia específica a nivel nacional, ha mostrado ciertas coincidencias con el interbloque federal que encabeza el rionegrino Miguel Ángel Pichetto y que hoy integran 16 representantes de distintas provincias. Es hijo de Jorge Garramuño, histórico dirigente del Movimiento Popular Fueguino, tres veces intendente de Ushuaia y senador por la provincia más austral de la Patagonia.